sábado, 5 de octubre de 2013

Chiltoyac, entre el valle y la sierra

En la entrada pasada abordé algunos antecedentes históricos del pueblo de Chiltoyac. Sobre todo éstos se ceñían al tiempo en que sus habitantes estuvieron congregados en Xalapa. Pues bien en esta ocasión revisaré la situación (no tan actual como quisiera) del pueblo aludido. Después atender la petición hecha por el gobierno indígena de Chiltoyac el virrey Luis Enríque de Guzmán (en el año de 1652) otorgó la licencia para el traslado del gobierno y la comunidad al antiguo lugar. La negociación estuvo basada en dos aspectos importantes: la nueva población debía trazarse bajo el modelo de "Pueblo nuevo" es decir localizado en un llano, con traza ortogonal a partir de una plaza, con solares suficientes para cada habitante, tierras de comunidad, con corrientes de agua abundantes y protegida por los vientos. Además de mantener el importante pacto social que el tributo significaba en la época.
Pues para los años siguientes el pueblo se estableció de esa manera, se hizo una plaza en cuyos alrededores se puso la iglesia, la casa de comunidad (centro del cabildo indígena), los solares donde se construyeron las casas y lo más importante los caminos que comunicarían a este nuevo pueblo con los demás de la zona. El pueblo quedó bajo la doctrina de Tlacolulan y a su suelo llegaba el cura a dar misa en días determinados. La nueva población no quedó exactamente donde y cómo era la población prehispánica, pues al hacer el pueblo "reunido" el modelo anterior quedó en el pasado. No hay que olvidar que las poblaciones antes de la colonización hispana no tenían a la "reunión" de casas como prioridad, se trataba de casas aisladas y distantes en base a las parcelas y siembras.
Hoy en día cuando se visita Chiltoyac estas realidades salen a la vista. Aunque se llega por carretera, el pueblo aún conserva un vistoso camino de herradura que lo comunica directamente con Xalapa. De hecho en esta ciudad capital hoy en día existe la calle llamada "Antiguo camino de Chiltoyac". La iglesia, sede de una importante peregrinación en la época colonial para ver al "señor crucificado", se mantiene con todo y su claustro en el centro del poblado. Si observamos las tomas aéreas del lugar, gracias a las nuevas tecnologías de la red podremos apreciar el intento por hacer una traza ortogonal. Aún hay casas que conservan el estilo antiguo. Y la vista domina el próximo valle de Actopan y el Eje Neovolcánico Transversal. Existe un puente conocido como Palenque el cual se conserva y se usa hoy en día por los autobuses y demás medios de transporte que van y vienen de la actual congregación del  municipio de Xalapa.
Ahora me gustaría abordar brevemente dos aspectos que me parecen importantes. El primero tiene que ver con la iglesia del lugar. La que mantiene una característica muy singular y que perteneció a la época colonial. En el exterior del templo recientemente se rescataron una serie de imágenes realizadas con incrustaciones de piedras volcánicas que aluden a símbolos católicos y otros elementos que serían dignos de un estudio arqueológico/antropológico e histórico. Se pueden observar aves, cruces, figuras humanas y algunas referencias a la monarquía hispánica. Lo más que puedo vislumbrar con la información que poseo, es que se trataron de guías para pinturas que adornaban la iglesia durante la época virreinal. La estética de estas figuras es muy parecida a elementos gráficos del siglo XVIII. Hace poco en la página web del INAH se reportó los avances de restauración de un manto plumario del año de 1710. La comparación de este textil con las figuras de la iglesia de Chiltoyac nos señalan que el templo ya existía desde esas épocas.
El otro asunto que quiero abordar para acabar esta entrada se refiere a la modificación del paisaje ocurrida por la construcción del libramiento de Xalapa. En años pasados a 2010 el pueblo con la sierra en su lado sur mantenía un paisaje hermoso a la vista. Incluso recorriendo el camino de herradura uno llega a una especie de nicho religioso que se encuentra sobre una gran roca labrada. Desde ese punto el valle y las sierras se observan con una semejanza a las que pueden tener las aves en vuelo. Pues este sitio fue severamente modificado por la construcción de un puente (uno de los más altos de esta obra de comunicaciones). Esta serie de afectaciones (incluida la contaminación del río sedeño que llega en cascada al lugar) afectan sin duda el patrimonio natural y cultural de la zona. Sin olvidar que la fuerte migración ha mantenido al pueblo esperando tiempos mejores. Debemos de procurar la conservación y el mejoramiento de lo que aún queda para los habitantes de Chiltoyac, pareciera que el destino no les perdonó abandonar a Xalapa, no obstante nosotros somos sujetos ante la adversidad y esas situaciones adversas pueden y deben mejorar.


Ubicación de la actual instalación de Chiltoyac, hoy en día congregación del municipio xalapeño. La traza ortogonal se puede apreciar desde el aire con un centro del cual partieron terrenos para la iglesia el poder local y los habitantes

Perspectiva de Chiltoyac desde el antiguo camino de herradura. Al fondo el Ejé Neovolcánico Transversal, Sierra de Chiconquiaco, a la extrema derecha, en la parte superior se asoma el cerro de Acatlan. Se aprecia del lado izquierdo el camino de herradura y al lado derecho la actual carretera. El valle de Actopan luce sus diversos colores que son manifestaciones de cultivos y actividades económicas.


La torre de la iglesia de Chiltoyac desde el camino antiguo. Las torres como se ha señalado en este sitio fungieron como importantes marcadores de referencia geográfica para los arrieros caminantes de épocas pasadas.


Un hombre lleva a cuestas leña mientras pasa por una cruz resguardada en una gran roca labrada a mano. La pared lisa que se ve es pura roca tallada. Al fondo nuevamente los contrastes del valle.


La iglesia de Chiltoyac, hoy en día con su cúpula. En sus orígenes debió haber tenido una sencilla portada delimitada por el techo de teja de "dos aguas". En el "Theatro Americano" de Villaseñor y Sánchez (cronista y cosmógrafo del rey de españa en 1746) se menciona la peregrinación que se hace desde varios puntos de la región xalapeña para visitar esta imagen considerada milagrosa. Hace poco el programa "adopte una obra de arte" restauró los espacios de este templo católico. 


Los grabados encontrados debajo de capas de pintura de la iglesia de Chiltoyac son fascinantes. En este grabado (el más grande ubicado en la parte posterior del templo) se puede apreciar un hombre con una vara recorriendo un camino que llega a un sitio con una cruz marcada. Habría que preguntarle a varios especialistas sobre cultura y arte virreinal más información sobre estos elementos.


Son seis figuras que se pueden apreciar, esta tiene un águila bicéfala símbolo que también estaba presente en la heráldica del imperio hispánico. 


Antiguo manto virreinal (alegremente conservado y restaurado en el INAH) provenía del Museo Nacional del Virreinato en Tepozotlan Estado de México. Las características estéticas de trazo y diseño son muy parecidas a lo que vemos en la iglesia de Chiltoyac.

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